“INSECTOS COMESTIBLES, PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE LA GASTRONOMÍA”

Image

Los insectos comestibles son un recurso natural renovable que ha sido aprovechado desde la antigüedad con fines alimenticios y medicinales, y como modelos de comportamiento y organización.

La antropoentomofagía (consumo de insectos por el hombre) es una práctica ancestral que ha prevalecido hasta la actualidad. Los insectos son consumidos por seres humanos de todas las razas, edades o sexos (Ramos-Elorduy y Viejo, 2007).

Particularmente en México, la importancia del consumo de los insectos en la época prehispánica quedó plasmada en documentos tales como el Códice Florentino y en otros escritos importantes posteriores a la llegada de los españoles (Sahagún, 1980, 1989). Al ser los insectos un producto que se consumía desde épocas prehispánicas, sus nombres tienen su origen en la misma época y provienen del náhuatl. Algunos de estos nombres son: necuázcalt (hormiga de miel), xomitl (jumil), xamoe (gusano de mezquite), pipioli (abejas), meocuilin (gusano blanco de maguey, que a su vez se compone de las voces meo-maguey y ocuilin-gusano), azcatlmolli (escamoles, de azcatl – hormiga y molli-guisado) y chilocuilin (gusano rojo de maguey), también conocido como chinicuil o michicuil (Ramos-Elorduy y Pino, 1989, 2003). De igual manera, Siguira y González (1996) reportan detalladamente la variedad de preparaciones con insectos en épocas prehispánicas, ya sea cocinado y asados, salados, tostados o secados  como cecinas. Los insectos comestibles han sido rastreados, colectados, registrados y catalogados en diversos estados de México y están señalados en la base de datos de insectos comestibles del Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México.

Actualmente, los insectos comestibles son empleados en la confección de diversas reparaciones culinarias, las cuales forman parte fundamental y complementaria de la experiencia turística, la cual, como lo mencionan Kim et al.(2009), va más allá de satisfacer una necesidad biológica, debido a que contribuye a la formación de la identidad en las sociedades post-modernas. Siendo este tipo de ingredientes un atractivo para el turista, según Kim et al.(2009) algunas de las razones que motivan al consumo de alimentos locales y tradicionales por parte de ellos son: vivir una experiencia emocionante, salir de la rutina, salud, aprendizaje, conocimiento de una experiencia auténtica y sensorial. El turismo provee una considerable captación de divisas, y los insectos comestibles comercializados en la zona arqueológica implican la continuidad de factores culturales y tradicionales, la persistencia e identidad de una tradición que permite mantener la cohesión cultural de la sociedad en esta práctica, que es original y diversa, la cual además representa una actividad comercial en zonas rurales de México y del mundo.

Particularmente el gusano rojo de maguey, el gusano blanco de maguey y el escamol, se comercializan en la zona arqueológica del municipio de San Juan Teotihuacán y en el municipio de Otumba, Estado de México. Dichos insectos forman parte de un importante sistema económico que involucra tanto a recolectores como comercializadores, ya que son consumidos por los habitantes de la región y por turistas tanto nacionales como extranjeros. De ahí que existe la posibilidad de asociar y vincular un destino turístico con los alimentos que ahí se sirven y consumen.

Para los interesados en estos temas con mucho gusto les ofrecemos el “Seminario Turismo Gastronómico Sostenible” ver mas información en:  http://www.boletin-turistico.com/distribuciones_2014/CEGAHO-14.htm

Seminario Turismo Gastronómico Sostenible

 

 

Chef Beverly Ramos. Es egresada del Seminario Turismo Gastronómico Sostenible

Licenciada en Gastronomía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex). Su principal temática es la de los insectos comestibles. Acreditada formalmente como Sommelier. Actualmente se desarrolla como Coordinadora de la Licenciatura en Gastronomía en Campus Universitario Siglo XXI (Edo. De México) y es candidata a Dra. en Estudios Turísticos con especialidad en Gastrotecnología. Consciente de la trascendencia del desarrollo personal y profesional continuo; visualiza la importancia de la profesionalización de los licenciados en gastronomía. Desea contribuir y  fortalecer el estudio de la gastronomía como una disciplina científica. De perfil científico, turístico y gastronómico.